
A propósito de la columna de Alfredo Molano sobre aquellos mandatarios a los que les gusta el poder como una droga, habría que preguntarse ¿por qué si está comprobado que cuando unos pocos insisten enperpetuarse en el poder nunca resultan ser un buen remedio para sus pueblos , estos logran reelegirse y reelegirse y reelegirse sin que nadie logre terminar con esa frenética carrera?. No importa si hay un manto de duda en su gestión o si para estar en el poder hace lo que sea… o con quien sea… El mandatario seguirá ahí porque la mayoría parece pensar como él aunque en el resto del mundo nos vean peor que a Venezuela con su perpetuo Hugo Chávez.
