Periodismo Colombia + DH

La no verdad

Hace días se me quitaron las ganas de escribir. ¿Para qué? pensaba. No tiene sentido si en últimas cada cosa que se escribe no es verdad o mejor dicho no es toda la verdad. Por lo tanto, termina siendo casi una mentira, tan grande quizá como decir que hay libertad de expresión en Colombia.

Aun sin proponérmelo caí en el juego, quizá por miedo, de contar lo que pasa en este país siempre y cuando cada frase no me pusiera en riesgo ni tampoco a quienes contribuyeron a las historias (Como dice Alfredo Molano, en este país el miedo es el que mata). Y aunque a pesar de ese cuidado el riesgo llegó, hoy considero que la verdad no fue contada en su totalidad y por eso me había entrado tal desmotivación por el periodismo, los periodistas y las empresas periodísticas. Eso, sin contar a veces las presiones que existen en estas últimas de que las informaciones no afecten a personas cercanas o a sus intereses económicos.

Pero esa no fue mi mayor desmotivación, pese a lo que implica reconocer que, sin quererlo, ser periodista es mentir a diario cada vez que no se cuenta todo, sea cual sea la razón para omitir detalles. Como tal vez pudo pasarle a alguno de mis colegas, lo que más me desanimó a escribir, fue observar cómo situaciones dolorosas en un país de conflicto en el que la muerte es el encabezado diario de los medios de comunicación no le importan a nadie (perdonen los que sí) pero para ser sincera el conflicto de este país se convirtió en una transmisión en directo en la que los problemas de fondo se pasan de largo y los que hablan son los que menos lo necesitan.

Eso no quiere decir que desconozca el esfuerzo de muchos colegas y medios por al menos alertar al país sobre lo que está pasando. Pero es tan grave el asunto que aun omitiendo tanta verdad las denuncias sobre corrupción, violaciones a los derechos humanos, infracciones al Derecho Internacional Humanitario y falta de libertades son mínimas comparadas con lo que hay detrás.

Esa es la realidad y la historia se repite una y otra vez y en vez de mejorar la situación del país no sé hasta que punto estemos echándole más leña al fuego contando verdades a medias que en nada están beneficiando a quienes se sienten vulnerados por la gravedad de esta guerra sucia. El dolor de tanta gente puede estar confundiéndome y lo admito a veces no sé siquiera que es verdad o que es mentira…Pero quisiera que tantas cosas fueran mentira.

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