Archivos mensuales: Junio 2007

A estas alturas, donde en otro país hubiesen matado a 11 diputados y estuvieran en poder de secuestrados más de 3.000 personas, la gente ya estaría gritando indignada reclamando justicia, castigo a los responsables, libertad inmediata de todos los rehenes y que acabe por fin esta maldita guerra.

Pero aquí parece que la barbarie nos pasa de frente y nadie hace nada. Parecen muertos en vida ante la tragedia. A nadie le importa lo que vendrá porque total estamos sobreviviendo. ¿Será que la guerra le gusta a muchos o de tanto muerto, desaparecido, secuestrado, torturado, amenazado, exiliado, ya nos resignamos a que este es el país en el que nos tocó vivir? El jueves el país se sacudió desde la madrugada con la noticia de la masacre de 11 diputados, pero igual solo se sacudió porque no se ha hecho nada. Desde 1999 no se ve una gran movilización de los colombianos contra el secuestro. Sólo hace poco, cuando las bombas sacudieron sus entrañas, los habitantes de Cali, se volcaron a las calles. Pero de resto, este país parece el de los lirones.

El Gobierno y las Farc siguen reacios a sentarse a negociar un acuerdo humanitario, única salida que quedó ante el dolor, puesto que las Farc dijo desde hace más de 10 años que no los iba a liberar si no había nada a cambio. Todo el mundo les grita que se pongan de acuerdo y acaben con el dolor de esta gente, pero no les importa.

Gustavo Moncayo, un humilde profesor, tuvo que salir a la calle a caminar en compañía de su hija a ver si así la gente se anima a apoyarlo en su campaña por la libertad de su hijo Juan Pablo. Pero no ha sido suficiente. Mientras que el resto de familias ya no saben a quien pedirle que los ayude porque ni millones de voces que se han levantado en otros países, han servido.

Entonces ¿cuál es la salida? ¿Será que todos los colombianos juntos no son suficientes para que entiendan que estamos cansados de esto? A los secuestrados los están matando en la selva. Eso no le importa a nadie.