Los predadores de la libertad de prensa en 2007

Desde hace seis años, Reportero sin Fronteras viene denunciando a los « predadores de la libertad de prensa »” : esos hombres y mujeres que atacan directamente a los periodistas, o que ordenan a sus subordinados que lo hagan. La mayoría son responsables políticos de alto nivel (jefes de Estado, de gobierno, ministros, monarcas, etc), pero también pueden ser jefes de milicia, de grupos armados o de carteles de la droga. Generalmente no tienen que rendir cuentas a nadie por los graves atentados a la libertad de expresión que cometen. Esa impunidad es una de mayores amenazas que hoy pesan sobre los profesionales de los medios de comunicación.

En 2007, el presidente de Laos y el de Azerbayán han hecho su entrada en esta lista de los mayores enemigos de la libertad de prensa, así como también los carteles mexicanos de la droga, responsables del asesinato de varios periodistas. En cambio, la han abandonado el rey de Nepal y el jefe de los maoístas nepalíes, tras la firma de un alto el fuego y la vuelta a la calma.

Colombia
Diego Fernando Murillo Bejarano, jefe paramilitar
Raúl Reyes, jefe de guerrilla

Encuentre la lista de los predadores, sus fotos y sus perfiles en el nuevo álbum de fotos
o en el sitio de la organización : http://www.rsf.org/ a partir del 3 de mayo de 2007.

Un Comentario

  1. Libertad de prensa en España…

    V. GRUPO Z

    El Periódico, Interviú, Tiempo…

    Rafael del Barco Carreras

    ¿Quién decidirá el desnudo y escándalo en portada de INTERVIÚ?, ¿o la magnitud de las letras en los titulares de EL PERIÓDICO?, ¿Juan Carlos Rodríguez Ibarra, el nuevo Presidente de la Junta de Extremadura, el de alguna caja de ahorros financiera, el metalúrgico supuesto comprador, o una mesa de sabios?. Quizá sea el último enredo de Antonio Asensio desde el más allá. Desaparecido él, su imperio se desmoronaba, pero lo salva su entrega al triunfante Socialismo, que a él le importaba un rábano. Su herencia no acabará igual que Cambio 16, Telexprés y tantos más… la quiebra y los juzgados.

    La historia de Vueling, con otros colores, se repite. Aquí en lugar de Josep Piqué Camps y su contratante Manuel Lara, interviene Juan Carlos Rodríguez Ibarra, ex presidente de la Junta de Extremadura y un ex chatarrero convertido en gran empresario a la sombra del Poder en Extremadura, que primero comprará unos periódicos de Prisa, y después, por nada menos 500 o 600 millones de euros (según asciendan las deudas), 100.000 millones de las antiguas pesetas, el Grupo Z. Ampliaciones de capital, créditos con dudosas garantías, y titularidades pignoradas. Nadie invertirá un duro, ¡los locos con tanto dinero no existen! ¡En plena CRISIS!, y aplaude uno de la claca, “era hora que Extremadura se situara a la cabeza en España”. ¡Pobre Extremadura, que caro le saldrá que sus políticos manejen una fábrica de mentiras y autobombo con 3.300 empleados!. Tenía… porque la gran empresa que meses atrás los compradores pujaban por su compra, ahora abre expediente de crisis para quitarse de encima su gran activo, la mayoría de sus 300 directivos. Los reales “compradores”, que supuestamente unirán a las subvenciones y favores de la Generalitat los de la Junta de Extremadura, parece no tienen bastante y anuncian “regularizaciones de empleo”.

    Me atrevería pedir desde aquí a algún viejo cabreado directivo de la casa (de los que este jueves, 5-06-08, se manifestaban temiendo por su empleo pero que no movieron un dedo y menos su bolígrafo por mis tres años de prisión preventiva) me contara los pactos y relaciones entre Javier de la Rosa y Asensio para cargar contra mí y soslayar su indiscutible relación (lo escribe el propio JUEZ ESPECIAL que también se olvidó del gran financiero) en el Caso Consorcio de la Zona Franca, ver http://www.lagrancorrupcion.com

    A Asensio, que descabalgó a sus dos socios iniciales, no le hará feliz. Él, ambicioso sin freno, quería ser Murdoch, y un veinte por ciento, que dicen retendrá la familia de un negocio de fantasías en manos de políticos, no le agradaría. La vida y la muerte, y sus futilidades.


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