A través de una caricatura, Aministía Internacional puso en el debate la eficacia de la ley de Justicia y Paz en Colombia. El vídeo, lógicamente, enfureció al Gobierno, pero muchos piensan que no está tan alejado de la realidad mientras cada día un congresista, gobernador, alcalde, o cualquier funcionario público, resulta investigado por la llamada parapolítica. Esto no pinta bien en el país y los negocios turbios que ha hecho el Estado con los grupos armados ilegales no se borran con agua y jabón. Es esta la ocasión para que la Justicia colombiana demuestre sus avances y no siga este territorio en la lista de los de mayores índices de impunidad del mundo.
