Pero esto se tiene que terminar algún día. No basta con decir que las muertes se redujeron en 20% o 40%… qué está pasando aquí!
Pero esto se tiene que terminar algún día. No basta con decir que las muertes se redujeron en 20% o 40%… qué está pasando aquí!
Investigaciones van y vienen, corrupción, pobreza y muerte se mezclan otra vez y como siempre la esperanza se desmorona. Es el país en guerra desde hace 42 años (sin incluir las anteriores) que todos los días tiene fe de que esto mejore. Pero se equivoca cada vez que marca el tarjetón para elegir a sus gobernantes.
Colombia llora esta vez, pero de vergüenza, al ver el desfile de funcionarios, legisladores e integrantes de la rama judicial que ahora tienen que responder por corruptos, por aliarse con quienes han sembrado muerte. Un país cansado de llorar pide hoy un alivio y que nada quede en la impunidad y que quienes han pactado alianzas con los paramilitares y las guerrillas, dícese el narcotráfico, con el único propósito de tener poco, mediano o hasta todo el pedazo del poder, den la cara y pagen por sus culpas. La vergüenza que estamos sintiendo no puede extenderse por cuatro años.
Pero esto se tiene que terminar algún día. No basta con decir que las muertes se redujeron en 20% o 40%… qué está pasando aquí!