Denunciar rompe cadenas
Tercer informe de la serie sobre las modernas formas de esclavitud.
Directora del Programa de Trata de Personas de OIM alerta sobre el hecho.
Falsas agencias engañan a los incautos para enviar esclavos al exterior.
Si le ofrecen matrimonio y vida nueva en otro país, le prometen ganar más dinero de forma rápida y segura o una visa que no se la dan en la embajada. Si le pagan incluso los tiquetes aéreos con tal de que usted “tenga la oportunidad de sus sueños” en el exterior, piénselo dos veces antes de darle un centavo a una agencia de viajes que le pinte ese paraíso.Así trabajan los traficantes de migrantes y quienes incurren en el delito de trata de personas. Por caer en esa trampa dos mujeres colombianas murieron atravesando el desierto del Sinaí (en la frontera entre Israel y Egipto) mientras que seis más sobrevivieron y pudieron volver al país luego de que sus familias pagaran millonarios rescates.Esa es la primera recomendación que hace Monika Peruffo, una italiana que desde hace ocho años coordina en Colombia el Programa de Prevención, Asistencia y Reintegración a las víctimas de Trata de Personas de la Organización Internacional de Migraciones (OIM).Peruffo, después de recorrer Filipinas, Nigeria, Albania, Tailandia y otros países con altos índices de esclavitud a través de la trata de personas y el tráfico de migrantes, señaló que el caso colombiano es de los más graves que ha visto por una razón: la gente no denuncia lo que está pasando por temor a represalias o por simple desconocimiento.”Deben saber que hay una oficina de atención a las víctimas y que si no se denuncia lo que está ocurriendo seguirán multiplicándose las redes de esclavistas que someten a las personas a condiciones tan, pero tan aberrantes, que tienen que ser capturados para que nadie más padezca esos males”, indicó.Agrega que alguna gente cae en esas redes muchas veces por ingenuidad. Pero la mayoría, por el desespero de no encontrar un trabajo digno en su propio país. “La miseria ha llevado a muchos colombianos a terminar como víctimas de trata de personas”.
¿Cómo trabajan esas agencias de viajes fachadas?
“Hay unas agencias que dicen dar asesorías sobre migración y prometen tramitar visas y de forma muy descarada hacen esas ofertas por las calles. Uno se va por la avenida Jiménez (Bogotá) y le entregan un papelito ofreciendo esa posibilidad. Hemos encontrado que prometen hasta asilo y refugio cuando la realidad es que eso sólo lo concede un gobierno en situaciones de emergencia”.
¿No se castiga a estas agencias?
“El DAS, Interpol, la Policía, todos se unieron para desmantelarlas. Pero sin una denuncia no pueden actuar y ese silencio está condenando por ejemplo a muchas mujeres a prostituirse contra su voluntad en otros países, a ser esclavas sexuales. La gente teme denunciar aún sabiendo que estas agencias le chupan la plata pero de todas maneras las ven como un canal para irse del país. La gana de irse es tan fuerte que ayudan a que se fortalezcan estas mafias”.
¿Qué puede sufrir una persona en manos de esas mafias?
“Los traficantes de migrantes explotarán hasta de por vida a los incautos que caen en sus engaños. Otra cosa es la trata de personas que significa que pese a tener todos sus papeles en regla una persona llega a un país y es privada de su libertad y explotada laboral o sexualmente en cualquier tipo de trabajo (nota anexa). Las personas traficadas no necesariamente son explotadas pero al encontrarse en el otro país se dan cuenta de que el sueño que le pintaron era una farsa”.
¿Cuántas víctimas llegan a la semana a la oficina de la OIM a denunciar su caso?
“Nosotros somos una agencia de emergencia y creamos una línea nacional gratuita para que la gente denuncie y son muchas pero sabemos que ni el 50 por ciento de los casos que ocurren en este país son denunciados. Todos los casos son dramáticos y duele ver muchachas que van a prostituirse y sufrir todo tipo de violaciones. Algunas quedan tan afectadas que nosotros les empezamos a hacer un tratamiento sicológico pero ellas lo abandonan. Después nos damos cuenta que a los tres meses y a pesar de lo que sufrieron vuelven al extranjero a las mismas. Esto duele mucho. Por mi oficina pasó una señora que viajó de la vereda a la capital a ser esclava en una casa donde luego la tiraron por las escaleras y terminó con su columna vertebral rota en un hospital aquí en Colombia. También hombres que se fueron a un país fronterizo a trabajar en agricultura y después lo mantuvieron encerrados sin paga”.
¿Por qué Colombia tiene el tercer puesto en trata de personas en América?
“La falta de esperanza es tal que muchos creen que la primera oferta de irse del país es mucho mejor que quedarse aquí. Se está denunciando mínimo y a pesar de ver lo que sufren los demás muchos quieren correr ese riesgo”.
De Risaralda, mayoría de víctimas
El director del DAS, Andrés Peñate Giraldo explicó que de acuerdo con las investigaciones de la entidad que se unió con Interpol para combatir a los traficantes de migrantes y tratantes de personas, el 27,2 por ciento de las víctimas son de Risaralda; el 24,8 por ciento de Valle; el 23,2 por ciento, de Caldas; el 8,2 por ciento de Cundinamarca; el 6,6 por ciento, de Quindío y el 4,9 por ciento de Antioquia.”Recomiendo a los ciudadanos informarse adecuadamente sobre propuestas de excelentes trabajos en el exterior donde se ofrecen sueldo altos, facilidades de desplazamiento y consecución de documentos”, indicó Peñate Giraldo.Recordó que quien traslade, acoja o reciba a una persona dentro del país o hacia el exterior con fine de explotación incurrirá en prisión de 13 a 23 años y una multa de 800 a 1.500 salarios mínimos legales mensuales vigentes.